Marcos de aluminio

El aluminio se emplea en diversos utensilios domésticos, se aplica a la fabricación de recipientes y envases, se utiliza, reducido a polvo, para la pintura; y en formas macizas para la fabricación de llantas en los automóviles. También se ha adoptado el aluminio, en hojas delgadas, para cubrir y empaquetar substancias alimenticias, yogures medicamentos, etc.

Este metal tiene la ventaja de ser muy liviano; pesa tres veces menos que el acero y el cobre, por eso se utiliza en la construcción de edificios, automóviles y programas espaciales; es resistente a la corrosión, una característica indispensable para su utilización en las industrias mencionadas; es buen conductor del calor y la electricidad, no es tóxico ni magnético, pero si inodoro, impermeable y muy maleable.

Por eso ha reemplazado a la madera en la construcción de ciertas instalaciones. Los marcos de aluminio en puertas y ventanas son elegantes en su sencillez, y se utilizan para crear modernos y sofisticados diseños muy atractivos a la vista, por la diversidad de colores que ofrece. Incluso pueden tener una terminación que imite a la madera.

En la apertura de ventanas puedes elegir la forma tradicional, abatible, batiente pivotante, vertical o giratoria de acuerdo con tus necesidades o preferencias. En cuanto a puertas o cerramientos de grandes dimensiones; puedes optar entre el sistema deslizante, en el que con un esfuerzo mínimo puedes moverla, o plegable, que aumentará el espacio abierto, dando mayor sensación de amplitud.

Los marcos de aluminio tienen infinidad de usos, se pueden utilizar para cuadros, espejos, molduras, y todo lo que requiera fortaleza y liviandad. El aluminio es el elemento más abundante de nuestro planeta después del silicio y el oxígeno.

Como dato anecdótico, cuando en 1884 fue terminado en los Estados Unidos el monumento a George Washington; como testimonio de la gran estima que la nación tenía a su primer presidente, los arquitectos decidieron colocar en la cúspide una pirámide de un metal que en aquella época era tan preciado como la plata: el aluminio.

La estructura realizada en este material, que no pesaba más de tres kilos, supuso tal novedad, que la gente acudió a admirarla mientras estuvo expuesta en los escaparates de Tiffany, antes de su instalación.

Pero quizás, lo mejor del aluminio es que se puede reciclar tantas veces como sea necesario. La conservación del medio ambiente ha creado una conciencia ciudadana que posibilita la recuperación de este material y su reutilización.

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