La calidad de aire en nuestro hogar

Hogar dulce hogarLa salud dentro de ambientes interiores es muy importante. Por eso, la calidad de aire en interiores hay que conservarla, atenderla y hacer todo lo posible para que no empeore. El aire que respiramos es vital para poder sentirnos cómodos, estemos donde estemos. Por ejemplo, tanto en el hogar como en la oficina, si no es un ambiente o entorno sano, además de perjudicar nuestra salud, afecta también a nuestro humor, aunque no nos demos cuenta. Porque el cuerpo se percata de que algo no funciona y acabamos enfadándonos sin saber por qué. Muchos son los factores tóxicos que hacen mella de forma directa en nuestros pulmones, incluida la humedad, por eso es importante mantenerla a raya y hacerla desaparecer en cuanto la detectemos en nuestra casa. Hay varias formas de aislar tabiques con humedad, como dejar una cámara de aire, por ejemplo.

Volviendo al tema de la calidad de aire que respiramos, existen también mucho motivos por los que se contamina nuestro entorno, como por ejemplo el humo de los cigarrillos (que por cierto, afecta más a los no fumadores que a los fumadores habituales) la calefacción (desprende tóxicos que acaban destrozando la capa de ozono, y esto produce un efecto rebote porque hace que entren rayos ultravioleta, entre otros, y acabamos con cáncer de piel (en el peor de los casos)

Por suerte, hay empresa que se dedican a esto, a acondicionar ambientes, analizando la calidad de aire, realizando auditorías energéticas, y aunque parezca algo poco importante, las nuevas leyes energéticas aumentan la presencia de estos agentes, y también su valor y respeto. Hay tres formas de asegurar una buena calidad de ambiente: puede ser a través del aire, agua y energía. Al mejorar el aire, gracias a herramientas específicas que se sirven de las Normas ISO para actuar según la situación, mejoramos todo nuestro entorno, nuestro hogar, oficinas, hospitales y colegios. Si, por el contrario, decidimos desinfectar nuestras aguas para cumplir con las normativas, también estaremos invirtiendo en nuestra salud. La energía contribuye a una reducción de contaminación, a una mejora de las condiciones de vida y a un aumento del bienestar de cada persona, y de su humor, que como hemos mencionado antes, es susceptible de empeorar fácilmente.

La calidad de aire siempre contribuirá a nuestra salud. Tengámoslo en cuenta tanto para nuestro hogar, como para los demás edificios. Porque ahorrar en electricidad está muy bien, pero no contaminar y preservar la salud también es igual de importante.

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