Guía para escoger un sofá cama y acertar

Cómo elegir un sofá cama

Los sofás cama son una pieza de mobiliario funcional y polivalente, y gracias a las mejoras de diseño son ahora tan cómodos como cualquier cama que tengas en casa.

Los sofás cama son perfectos para espacios vitales compactos o para casas que no tienen una habitación extra para los huéspedes. También son ideales para crear salas multiusos (como un estudio) que ofrecen la flexibilidad de diseño para ser convertidas en un dormitorio de invitados cuando sea necesario.

Si estas pensando en comprar uno y no está seguro/a de lo qué tienes que mirar exactamente para tomar la decisión, esta guía puede ayudarte con la compra del modelo adecuado para ti.

Siga leyendo y aprenderás:

  • ¿Qué hay que tener en cuenta?
  • Diferentes diseños de sofás cama
  • Opciones del colchón
  • Opciones de cojines
  • Las mejores opciones de tejido

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de comprar un sofá cama?

Hay tres cosas principales que van a influir directamente en la decisión que vas a tomar a al hora de comprar un modelo:

  1. el uso (tanto de sofá como de cama)
  2. el tamaño
  3. la ubicación

Con qué frecuencia usas el sofá como cama

Si tienes huéspedes de manera regular que se quedan a dormir, te valdría la pena invertir en un sofá cama de buena calidad, especialmente si se quedan más de un par de noches. Después de todo, un invitado bien descansado es un invitado feliz.

Sin embargo, lo más importante es pensar en la mezcla de uso entre la cama y el sofá.

Si el sofá cama que vas a comprar también va a ser tu sofá de todos los días, entonces necesitas asegurarte de que sea un modelo realmente cómodo como sofá, y que la carcasa (o chasis) y la calidad de la tela estén a la altura del uso diario.

Y, por supuesto, tiene que desplegarse para ser una cama cómoda también.

Si estás abriendo y cerrando el sofá con cierta regularidad, vale la pena invertir en un modelo con mecanismo de apertura y cierre sencillo y fácil de usar, como este modelo de sofá cama con apertura italiana.

Si estás pensando en comprar un sofá cama para la habitación de invitados donde sólo se usará ocasionalmente como sofá, entonces concéntrate en asegurarte de que sea un modelo cómodo para dormir y no te preocupes tanto por lo cómodo que sea sentarse en él.

Determina el mejor tamaño para tu espacio

Suena sencillo, pero antes de ponerte a comprar, tienes que medir el espacio disponible para ver cuánto tienes para el sofá, teniendo en cuenta también la medida cuando esté completamente abierto en la posición de cama.

Consejo: Un truco fácil es usar cinta adhesiva removible o cinta aislante para delinear las áreas donde el va el sofá cama. Esto te ayudará a visualizar cómo encajará en el espacio y si habrá suficiente sitio para moverse alrededor cuando esté abierto, y si podrás dejar los otros muebles en la habitación.

Decide la ubicación exacta

Algunos diseños de sofá cama tienen un mecanismo plegable que se adapta mejor a una posición central en una habitación (lo puedes abrir desde atrás o desde delante). Por otro lado, un diseño extraíble es la mejor opción si prefieres colocar el sofá cama pegado a una pared.

Sea como sea, debes tener claro si el sofá va en una pared o sin estar pegado a ninguna, si vas a poder abrirlo sin moverlo o si vas a tener que empujarlo cada vez que lo quieras usar como cama.

Piensa, además, en el uso que tiene la habitación donde lo colocas. Mucha gente pone un sofá cama en una sala de estar con idea de usarlo cuando tienen visitas. Luego lo usan más ellos (para ver una peli, echar una siesta sin deshacer la cama o…, porque ha habido jaleo entre la pareja) de lo que lo usan para visitas.

Opciones de colchón

El colchón es realmente la clave que va a determinar la comodidad de un sofá cama. Así que asegúrate que cumple, al menos, dos requisitos:

  1. es un colchón de espuma: los modelos con camas de muelles hace tiempo que se desfasaron. Los colchones para sofá cama con muebles acaban deformándose, siendo incómodos y llenos de bultos raros.
  2. la espuma tiene una densidad adecuada: no vale cualquier espuma para un colchón. Lo ideal es que, al menos, el sofá cama tenga una espuma con una densidad de 15kg por metro cuadrado. No aceptes colchones de espuma de menos densidad.

Colchones de espuma normal

Los modelos de espuma clásicos son para usos esporádicos, cuando viene alguien a dormir a casa, para una emergencia… Son los típicos colchones de los sofás clic clac. Se fabrican a partir de 15kg por metro cuadrado, siendo los 25kg lo más recomendado.

Colchones viscoelásticos

Los colchones visco son lo mejor si vas a hacer un uso intensivo de un sofá cama. Se trata de modelos con espumas técnicas con memoria que se adaptan al cuerpo y ofrecen mucha calidad de descanso.

Colchones con cámara de aire

Los colchones de aire enrollables están en la misma categoría que un colchón de espuma de espuma y consisten en un colchón con una cámara de aire hinchable y un recubrimiento de espuma externo. Son raros de ver y cada vez se venden menos.

Colchón tipo Futón

También está la opción de un sofá cama tipo futón. Son, generalmente, más caros y ocupan bastante espacio. Se trata de colchones al puro estilo japonés. Son pesados, bastante firmes y no suelen ser muy cómodos cuando están en forma de sofá.

Opciones con cojines

Por último, hay un tipo de sofá cama que aprovecha los cojines de los asientos y los respaldos para hacer también de soporte al dormir. No hay muchos modelos en el mercado y no suelen ser muy cómodos cuando están abiertos en forma de cama.

Comprueba de qué están rellenos asientos y cojines

Muchos modelos vienen con brazos y respaldos rellenos de espuma troceada de diferentes densidades. No es un mal relleno pero, con el tiempo, es importante tener en cuenta que este material puede ir perdiendo forma.

La mejor opción, en cuanto a rellenos, son los de fibra hueca siliconada. Ésta tiene una gran respuesta a la presión y no se deforma aunque pases horas sobre ella. Sobretodo es interesante que los cojines sean desenfundables y que los contenedores del soporte tengan acceso. Así, sea de lo que sea que estén compuestos los cojines, siempre podrás rellenarlos cada cierto tiempo y alargar la vida útil de tu sofá.

Otro punto a fijarse en los cojines es si son o no reversibles. Si lo son podrás voltearlos cada cierto tiempo doblando su vida útil. Te será muy práctico también si tienes la mala suerte de que se manchen con algo que cueste quitar.

Opciones de tapizado

Muchos de nosotros pensamos en la elección de la tela en términos únicamente de color. Es importante que un sofá quede bien y se integre en la decoración de casa pero,casi más importante aún, es tener en cuenta la calidad de la tela y el uso para el que está diseñada. Esto es particularmente importante si estás comprando un sofá cama pero quieres que sea tu sofá principal y que resista los roces y presiones del uso diario.

Intenta responderte estas preguntas antes de escoger tu modelo:

  • ¿Está diseñado para el uso diario?
  • ¿Está protegido contra las manchas?
  • ¿El uso regular conducirá a la formación de bolitas y al estiramiento o jirones?

También podría valer la pena considerar la posibilidad de tratar tu sofá cama con un recubrimiento resistente a las manchas si vas a usarlo como sofá principal y cama para huéspedes. Existen casas te telas y tapiceros que aplican este tratamiento para que la tela tenga más aguante y repela el agua y los líquidos en mayor medida.

Conclusión

Con todo esto, tienes las herramientas necesarias para hacer una elección adecuada. Es importante que tengas todos estos consejos presentes y que puedas tomar la decisión adecuada. Compres el modelo que compres y te gastes lo que te gastes, la compra de un sofá cama es un desembolso importante y vale más hacer que sea una inversión que un mal gasto.

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