El mal uso del aire acondicionado también contamina

Con el verano, la demanda de aire acondicionado se dispara. Pero, antes de instalarlo, debemos mantener en equilibrio la temperatura de nuestro hogar, tanto durante el día como de la noche. El aire fresco favorece el bienestar, el sueño, la concentración y el rendimiento; por lo que una buena calidad de aire interior mejora nuestro bienestar personal y nuestra salud.

La importancia de una buena climatización

En casa, en el trabajo, en nuestros lugares de ocio… el aire acondicionado se ha convertido en un elemento indispensable para pasar los meses de verano. Sin embargo, la mala calidad del aire interior puede causar problemas de salud graves, como alergias y enfermedades respiratorias.

Ahora que llega el calor, la calidad del aire puede empeorar si tenemos una mala ventilación y humedad. Ventilar las habitaciones cinco minutos favorece la renovación del aire interior y mejora por tanto su calidad y, por supuesto, instalar un buen sistema de ventilación favorece la correcta distribución y renovación del aire en espacios interiores.

El aire acondicionado también contamina

Pero no es oro todo lo que reluce. La instalación del aire acondicionado puede elevar los niveles de CO2: el aumento de la demanda de electricidad puede desempeñar un papel clave en los altos niveles de ozono, partículas y otros contaminantes.

Por tanto, abusar de estos aparatos puede perjudicar nuestra salud y darnos un buen susto a final de mes cuando llegue la factura de la luz. El mejor sistema es ventilar la casa creando una temperatura agradable, usando el aire solo cuando sea necesario y evitando un cambio brusco de temperatura que perjudica a nuestra salud ya nuestro bolsillo.

Entender que la calidad del aire que respiramos no solo afecta a nuestra salud física y mental sino que, a la larga, puede causar otros daños físicos y psicológicos es unos de los objetivos que la “educación verde” pretende enseñar para preservar y crear un futuro mejor y un ambiente saludable para las futuras generaciones.

Cuidado con la factura

Pero no solo nuestra salud puede estar en peligro: también nuestro bolsillo. Según un estudio publicado por ‘Kelisto.es’, un hogar medio paga 160 euros más por la factura de electricidad durante los meses de verano debido al uso del aire acondicionado.

¿Cómo podemos evitar este gasto inesperado? Mejorando la eficiencia energética de nuestras instalaciones, incorporando energías renovables y nuevas tecnologías que mejoren la gestión de la energía.

Para ser más eficiente mantén la temperatura de la vivienda estable, entre 22 y 26 en verano. Utiliza el aire acondicionado cuando lo necesites: Recuerda apagarlo cuando salgas de casa.

Utilizar tecnología LED, ventilar las habitaciones creando una temperatura agradable o utilizar al mínimo los aparatos electrónicos nos ayudará a reducir gastos de luz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *