Ascensores, inicios y evolución

eninter_MALos ascensores han supuesto la vía hacia la modernidad, hacia los rascacielos y la expansión de las ciudades hacia arriba además de hacia afuera. Hoy nos subimos en ellos todos los días, ya sea en nuestra casa, en el trabajo o en cualquier otro edificio, y no nos paramos a pensar de dónde vienen y cómo surgieron las primeras empresas de ascensores (ver).

Una de las edificacioines más grandes y más antiguas en las que se ve más claramente que utilizaron instrumentos que más tarde evolucionarían para dar paso al ascensor moderno son, sin lugar a dudas, las pirámides egipcias de Keops, Kefren y Micerinos.  Tantos siglos antes de Cristo y tan alejados de nosotros en tiempo, costumbres e inquietudes que parece que los egipcios perteneciesen a especies distintas. Pero ahí estaban, las mismas necesidades y los primeros éxitos con pruebas que aún hoy perduran.

Es evidente que tuvieron que utilizar un complejo sistema de poleas que permitió construir una de las 7 maravillas del mundo y cuya elevación sigue provocando el desconcierto y la fascinación. Este antecedente tan espectacular ha hecho que la evolución del sistema hasta la creación de las primeras empresas de ascensores (ver) y la construcción del  primer ascensor de pasajeros moderno en el Palacio de Invierno de la China imperial en 1793 no haya tenido tanto impacto a día de hoy.

Pero, aunque la reacción posterior no sea comparable, las empresas de ascensores (ver) modernos hacen posible contemplar hoy impactantes edificios como el Empire State Building en Nueva York o Burj Khalifa en Dubái, el, hasta ahora, edifico más alto del mundo. Con 828 metros y 163 plantas, un ascensor estropeado podría significar tardar más de un día en llegar a al piso más alto.

Si continuamos buscando antecedentes del producto estrella de las empresas de ascensores (ver) podemos encontrar las primeras referencias en las obras del arquitecto romano Vitruvio hizo acerca de la construcción de Arquímedes, nuestro protagonista. Las cuestiones de seguridad, bastante importantes al tratarse de la vida de las personas, encontraron un gran hito en el freno de emergencia que el estadounidense Vermont Elisha Graves Otis diseño en 1853 para evitar la caída de la cabina en caso de que los amarres de posición se rompiesen. Otis fundó, además, el primer negocio de fabricación ascensores ese mismo año. Otros empresarios siguieron su ejemplo hasta hoy.

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